La prioridad no es retirar cada pelo, sino no estropear la pieza. Consulta primero la etiqueta o la documentación del fabricante.
Prueba antes
Elige una zona oculta y realiza dos o tres pasadas con presión mínima. Observa con buena luz si cambia el brillo, el color o la dirección del pelo del tejido. Espera unos minutos antes de continuar.
Detente si aparecen bolitas, fibras sueltas, marcas o pérdida de color. No intentes compensarlo frotando más.
Menos fricción
En terciopelo y tejidos con dirección, trabaja siguiendo el sentido indicado por el fabricante. Evita rastrillos rígidos, cuchillas improvisadas y mezclas caseras. Si la prenda o mueble tiene valor económico o sentimental, una limpieza profesional suele ser la decisión más prudente.