La cama concentra pelo, polvo y humedad. Limpiarla con frecuencia evita que todo termine en el suelo y el sofá.
Antes de lavar
- Llévala a una zona ventilada y sacúdela si es seguro hacerlo.
- Retira pelo en seco con rodillo o cepillo.
- Separa la funda del relleno cuando el diseño lo permita.
- Lee la etiqueta de lavado de ambas piezas: pueden tener instrucciones distintas.
No laves una cama sin etiqueta como si cualquier material fuera igual. El relleno puede deformarse o retener humedad.
Secado completo
La cama debe quedar completamente seca antes de volver a usarse. Si conserva humedad u olor, amplía el secado en un lugar ventilado. Una manta lavable encima de la cama puede convertirse en la primera barrera y simplificar el mantenimiento semanal.