Elige por superficie, no por el número de accesorios. Un rodillo reutilizable es cómodo en zonas amplias y relativamente planas; un rastrillo trabaja mejor bordes, moqueta y pelo incrustado.
Elige rodillo si…
- tu problema principal es el sofá o la cama;
- quieres un repaso frecuente y rápido;
- prefieres que el pelo quede guardado en un depósito.
Elige rastrillo si…
- limpias alfombras, rascadores o el coche;
- necesitas llegar a costuras y rincones;
- el pelo se queda agarrado entre fibras cortas.
No compres ambos de entrada. Empieza por la superficie que te roba más tiempo y añade otra herramienta solo si detectas una limitación real.
En cualquier caso, busca bordes redondeados, una empuñadura estable y una política de devolución clara. Prueba en una esquina oculta antes de trabajar toda la superficie.